Visiones de Coatlicue. Demián Flores

GALERÍA PELEGRÍN CLAVÉ
marzo 2014 - junio 2014

Es curioso el paralelismo entre el relato de la divinidad mexica Coatlicue y el develamiento de la escultura monumental que la representa. La diosa azteca, la de la falda de serpientes, también llamada Tonantzin, nuestra venerada madre, fue preñada por una pluma al barrer en el cerro de Coatepec, mientras que el hallazgo de la enorme piedra en 1790 tuvo lugar cuando se realizaban trabajos para la nivelación de la Plaza Mayor. Tanto la fecundación mítica como el descubrimiento histórico se vinculan con la depuración aunque en ambos casos la revelación ocurrió de modo fortuito.

La serie de lienzos que conforman Visiones de Coatlicue, del artista mexicano Demián Flores (Oaxaca, 1971), representa un rescate, no histórico, sino simbólico. La operación estética que manifiesta su obra es de limpieza, pero el procedimiento se vincula, paradójicamente, con el enmascaramiento. Mediante su discurso pictórico, Flores realiza una revisión crítica del pasado y del presente: sepulta para exhibir, envuelve para develar, ennegrece para delatar. Arqueología transmutada. Capas de pintura superpuestas –posible alegoría de los sedimentos históricos que reviste y despliega nuestra identidad– redescubren al símbolo con toda su fuerza perturbadora y poder de evocación. Al ser herida y trastocada, Coatlicue, la madre del panteón azteca, diosa de la fertilidad y de la muerte, y madre de Huitzilopochtli, se actualiza iconográficamente.

Hace más de 200 años fue patente la incapacidad para comprender la belleza monstruosa de la escultura, a la que Octavio Paz llamó “petrificada petrificante”. Luego de su descubrimiento y tras una breve temporada en la que estuvo expuesta en uno de los ángulos del atrio de la antigua Universidad, fue enterrada nuevamente. Hoy, Coatlicue vuelve a la UNAM, punto de encuentro para el diálogo y la pluralidad de ideas, para la cultura y la historia. Con Visiones de Coatlicue, la Academia de San Carlos, espacio fundamental en el desarrollo cultural y artístico de México, inicia un nuevo ciclo, presentando la obra de creadores mexicanos vivos.