Una mirada al mundo íntimo de Pelegrín Clavé. Dibujos, academias y proyectos

GALERÍA PELEGRÍN CLAVÉ
septiembre 2012 - mayo 2013

Dra. Elizabeth Fuentes
Investigación. Asesora curatorial invitada.

Mtra. Sylvia Navarrete Bouzar
Investigación. Asesora curatorial invitada (primera etapa).

En la sala que lleva su nombre, se ofrece al público una muestra de la obra de Pelegrín Clavé, figura fundamental de la Academia y de la historia de las artes visuales en el México del siglo XIX. Una mirada al mundo de Pelegrín Clavé: Obra dibujística, contiene una muestra de los bocetos de sus pinturas que permiten a los visitantes realizar un viaje a las entrañas de su proceso creativo, al corazón de su método de enseñanza, a los cimientos y el andamiaje de las mayores obras del maestro. En el conjunto de obras expuestas abundan los temas religiosos, tanto la historia bíblica como las vidas de los santos, así como composiciones de asuntos históricos y Academias o ejercicios de dibujo de figura humana.

La experiencia, además, tiene lugar en el espacio que la Academia construyó en honor del maestro, donde los frutos de su trabajo y el de sus discípulos estuvieron expuestos durante décadas para formar el gusto de las nuevas generaciones.

Pelegrín Clavé Roqué

Nació en Barcelona en 1811, estudió en la Escuela de Nobles Artes de su ciudad natal y posteriormente en la Academia de San Lucas de Roma. Llegó a México en 1846 a dirigir el ramo de pintura, cultivó el género del retrato y formó una generación de excelentes pintores académicos. Clavé permaneció en México por más de dos décadas. En la Reorganización de la Academia de San Carlos de México, decretada por el presidente Antonio López de Santa Anna en 1843, Clavé fue una figura relevante. Posteriormente regresó a España en 1868 donde su actividad artística disminuyó considerablemente y falleció en Barcelona en 1880.

Clavé era fiel al modelo académico, daba prioridad al dominio técnico de los fundamentos de la pintura. La gloria de la belleza tiene su humilde cuna en el taller, en la búsqueda del dibujo correcto, de la sabia composición. Sobre estas bases se construyó la pintura del siglo XIX mexicano y no existe forma mejor de aproximarse a su conocimiento que a través de los papeles del maestro.