Pasajes históricos de la Academia de San Carlos. Velasco y la estética digital

GALERÍA SALA VERDE
noviembre 2013 - mayo 2014

Desde su fundación oficial, en 1785, con el nombre de “Real Academia de San Carlos de la Nueva España”, este centro educativo ha sido un pilar en la formación artística e intelectual de muchas generaciones de creadores mexicanos. Desde 1910 la escuela se incorporó a la Universidad Nacional de México –hoy autónoma—, institución de la que forma parte desde entonces. Entre los grandes artistas que han pasado por sus filas a lo largo de sus más de dos siglos de existencia, se encuentran figuras de la talla de Pedro Patiño Ixtolinque, Santiago Rebull, Salomé Pina, Gerardo Murillo, David Álfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Diego Rivera y Rufino Tamayo.

La historia del pintor José María Velasco está estrechamente unida a la de la Academia. Cuando ingresó el joven aprendiz en 1855, esta escuela vivía un período de transición. Hacía pocos años se había establecido su nueva sede en el antiguo edificio del Hospital del Amor de Dios y se habían incorporado a su plantilla algunos profesores europeos, con el fin de vincular a México con la cultura del viejo continente. El mismo año en que Velasco entró a la Academia, el pintor piamontés Eugenio Landesio se integró al plantel para impartir la clase de paisaje. La visión pictórica transmitida por el italiano ejercería una intensa influencia en la obra de Velasco. El paisaje representaba un elemento revolucionario en el discurso pictórico de la época al desplazar a la figura humana como núcleo de interés.

Tras los años de aprendizaje en San Carlos, Velasco descubrió en la construcción plástica del paisaje una forma de mirar. Pintar el valle de México representaba no sólo un modo de develar a “los dioses del lugar”, sino un reto para examinar el espacio y poner en marcha sus ideas estéticas y científicas –debe recordarse que el artista realizó estudios de zoología y botánica— sobre el volumen, la masa, la perspectiva y el color. No es casual que en poco tiempo la obra de Velasco adquiriera relevancia en el panorama nacional e internacional, siendo así que en 1889 fue seleccionado para exponer su obra en la Exposición Universal de París.

Con el fin de acercar su obra a las nuevas generaciones y enfatizando la condición innovadora del trabajo del célebre artista mexiquense, Velasco y la estética digital es presentada en las Galerías de la Antigua Academia de San Carlos. Si el retrato del paisaje significó una renovación en el contexto de la plástica del siglo XIX, el formato de esta exposición –en la que se exhiben digitalmente imágenes de sus cuadros más representativos– recrea el espíritu audaz de uno de los personajes más apasionantes en la historia del arte mexicano.