Homenaje
a Javier Arévalo, el resultado de su obra en nuestros días


Javier Arévalo fue un pintor, dibujante y artista jalisquense que a los 24 años de edad se trasladó a la Ciudad de México para estudiar Artes Plásticas en la Academia de San Carlos, y ahora, a causa de su legado y admiración artística, se realiza un homenaje a través de la institución que le otorgó cinco premios de pintura al finalizar sus estudios.

El pasado miércoles 28 de febrero, en la Galería Pelegrin Clave, se llevó a cabo la inauguración en presencia de la Maestra Michelle Sandoval; el Doctor Daniel Manzano; Iván Arévalo, hijo del artista; el Doctor Mauricio de Jesús Juárez; la Maestra Evencia Madrid, esposa del pintor, y el Doctor José de Santiago Silva.

Fotografías: Gisell G.M.

“Mi padre era un hombre al que le gustaba mucho vivir, amaba su profesión, tenía muchos amigos, decía que un hombre sin amigos estaba perdido en la vida” dijo Iván Arévalo.

La exposición tiene un total de cuarenta y seis obras realizadas bajo las técnicas de acuarela sobre papel y óleo sobre tela, y solo una mixta, en las cuales se muestra la evolución que ha tenido dentro de dicha disciplina, desde la obra más antigua exhibida: Ocumishu de día y Ocumishu de noche (1977) hasta su obra Mujer con manos en la cara (2018).

Las obras exhibidas tienen una secuencia temática, por un lado, muestra objetos como ventanas, casas, sillas, por el otro, cuerpos, autorretratos y personajes.

Las islas desiertas, sierras, metrópolis y cuevas fueron parte de su esencia aventurera para crear: “La cueva es la mejor compañera de viaje porque es la más fiel, en ella caben todos los instrumentos de pintura como el espejo y el papel, en ella te cubres y te descubres”.

Así, en presencia de familiares, amigos y público en general fueron testigos de la intuición e instinto que seguía trabajando Javier Arévalo en sus obras.

Texto: Isabel Morales Bonilla